Llega el verano y nos planteamos buscar un buen protector solar que impida que la piel de nuestro bebé se queme y le proteja de los efectos perniciosos de la radiación. Como expertos en juguetes y ropa ecológica para bebés, sabemos que  muchas personas desconocen la toxicidad y peligrosidad de los ingredientes que usa para la formulación de sus productos la industria cosmética, y también los protectores solares. Peligrosas sustancias tóxicas, cancerígenas, alergénicas y contaminantes, algunas de ellas disruptores endocrinos, se esconden en la mayoría de los cosméticos que se pueden encontrar en las farmacias, parafarmacias, perfumerías y supermercados. Es de vital importancia tener en cuenta la toxicidad de los químicos cuando se trata de productos que van a estar en nuestro cuerpo durante horas, como sucede con los solares, y en determinados momentos de la vida más sensibles, como es la infancia, la adolescencia y el embarazo. Estos químicos tóxicos atraviesan la piel, llegan a nuestro torrente sanguíneo y se bioacumulan en nuestros órganos causando alergias, alternaciones en el crecimiento o en el desarrollo sexual, endometriosis, enfermedades neurológicas, diferentes tipos de cáncer … Por eso tenemos que es importante contar con buena información y ser muy cuidados@s a la hora de elegir un protector solar para nuestr@s peques. Si aún no has elegido solar para este verano, tal vez este artículo pueda ayudarte a tomar tu decisión.

¿Pero cómo es posible esto? ¿Usan las marcas de cosmética sustancias tóxicas prohibidas?

La industria cosmética usa ingredientes químicos tóxicos porque son más baratos y más fáciles de producir. Resulta mucho más rentable para un fabricante elaborar sus ingredientes en un laboratorio que recolectarlos de la naturaleza de forma ecológica.

Ninguna de estas sustancias tóxicas están prohibidas. La industria cosmética posee un enorme poder económico que le permite influir en los organismos y autoridades reguladoras. A lo largo de su historia han presionado a las instituciones y los gobiernos hasta obtener una regulación legal bastante permisiva. Según estas regulaciones, se estudia que cada ingrediente no supere la dosis considerada tóxica, pero no se tiene en cuenta la interacción con el resto de ingredientes y mucho menos las consecuencias de la bioacumulación de tóxicos por múltiples vías en nuestros organismos o sus efectos a medio o largo plazo.

Cada vez más expertos alertan del potencial cancerígeno, alergénico y contaminante de muchos de los ingredientes de productos con los que estamos en contacto a diario y que se van acumulando en nuestros órganos sin que nuestro cuerpo pueda eliminarlos. Tóxicos que además pasan de generación en generación a través de la placenta y la leche materna.

Pero paral@sconsumidor@s es muy difícil conocer todos los nombres químicos de las sustancias cuya exposición debe evitarse: aluminium; aceites minerales: parafinas (parafinumliquidum), petrolatum; triclosán, parabenes; ftalatos; sodium laureth sulfate; sodium lauryl sulfate; nanopartículas (nano); parfum (fragance) -se incluyen más de 3.000 compuestos distintos, que suelen ser muy tóxicos-…

Y a esta lista hay que añadirle los peligrosos filtros químicos que se usan en las cremas solares: benzophenone-3 (Bp-3 u Oxibenzona ), octyl-dimethyl-PABA, homosalate, octinosate ( Octyl Methoxycinnamate), methyl-benzylidene camphor, octocrileno… la lista es larga y compleja.

Cada sustancia puede aparecer con formulaciones químicas diversas, a menudo las marcas les ponen nombres comerciales dificultando conocer su origen…iUn verdadero lío!

Para evitar la sobreexposición a estas sustancias químicas se nos aconseja recurrir a la cosmética natural. Pero para complicar aún más las cosas está muy de moda en la industria cosmética usar términos como 100% natural, ecológico, u orgánico como estrategia de marketing que no se acompaña de la eliminación de esos ingredientes peligrosos en sus formulaciones. Un verdadero fraude.

La elección de los cosméticos sería más fácil para el/la consumid@r de a pie si las marcas y las instancias reguladoras no se arriesgaran a permitir el uso ningún ingrediente con estudios que muestren de manera individual o combinada daños a la salud y/o al medio ambiente, tanto a corto como a medio o largo plazo. Hasta entonces, es importante que tengamos muy en cuenta que “legal” o “natural” no es sinónimo de “sano” ni de “seguro”.

¿Por qué la piel de tu bebé necesita un protector solar de filtro físico?

La Asociación española de Pediatría recomienda el uso de solares de filtro físicos para los bebés de 0 a 3 años. Pero además, los filtros físicos son los más seguros también para embarazadas, por los efectos directos que el uso de filtros químicos podría tener sobre el feto en desarrollo.

En el mercado podemos encontrar solares con tres tipos de filtros: químicos, físicos y biológicos. Os explicamos las diferencias:

-Los filtros químicos (Benzophenone-3 -Bp-3 u Oxibenzona-, octyl-dimethyl-PABA, Homosalate, Octinosate ( Octyl Methoxycinnamate), Methyl-benzylidene camphor. Octocrileno …) penetran en la piel para poder protegernos. Nuestro cuerpo reacciona de forma fotoquímica para absorber la radiación solar y transformarla en calor.Se deben poner entre veinte minutos y media hora antes de la exposición al sol, porque tienen que ser absorbidos por la piel para que se produzca la reacción química correspondiente. A pesar de ser los más frecuentes, este tipo de filtrosactúan como disruptores endocrinos, potentes alergénicos y dañinos contaminantes.

-Por su parte, los filtros físicos son polvos minerales inertes que se quedan en la superficie de la piel, y nos protegen como si fueran un espejo que refleja los rayos del sol y los rebota hacia afuera. Los más usados son el óxido de zinc (ZiO)y el dióxido de titanio (titaniumdioxide o TiO2).Actúan desde el momento de su aplicación a modo de pantalla sin intervenir en la química de nuestro organismo y no conllevan otro tipo de riesgos para nuestra salud, salvo que se encuentren en la formulación en forma de nanopartículas. A pesar de su seguridad general, cuando el óxido de zinc y el dióxido de titanio son de tamaño nanométrico, como en los protectores en aerosol o spray, también pueden suponer un peligro para la salud y es mejor evitarlas.

-Los filtros vegetales o biológicos como los de aceite de oliva, sésamo, manteca de karité, coco, caléndula, aloe vera, jojoba, frambuesa … son algunos de los más saludables. Suelen ser ingredientes de los solares ecológicos y aunque ayudan a proteger no sirven para una exposición prolongada ni a las horas centrales del día por lo que no deben usarse como sustitutos de los otros filtros.

¿Pero entonces, cómo elijo un buen solar con filtro físico para mi bebé o durante mi embarazo?

Después de esta revisión, os puedo decir que es muy complicado, analizar una por una las sustancias que pone en la etiqueta sin volverte loco o sin caer en la obsesión. Por ello es recomendable y seguro es usar solares con certificación ecológica que nos van a garantizar la utilización de filtros físicos y la ausencia de químicos peligrosos tanto en los productos como es sus envases. Estas son algunas de las más reconocidas:

-ECOCERT (Francia). Integrada en el grupo COSMOS. Es un organismo de control y certificación fundado en Francia en 1991 por un grupo de ingenieros agrónomos, conscientes de la necesidad de desarrollar una agricultura que respetara el medio ambiente y que otorgara reconocimiento a quienes se comprometen con este modo de producción. Desde su creación, ECOCERT es especializado en la certificación de los productos procedentes de la agricultura ecológica, entre otros, los cosméticos.

-ICEA (Italia). Instituto para la Certificación Ética y Ambiental integrado en COSMOS. Es un consorcio que opera un desarrollo justo y socialmente sostenible que abarca desde la agricultura orgánica hasta otros sectores relacionados con la biología, controlando y certificando que las empresas han llevado a cabo sus actividades laborales con respeto a las personas y la naturaleza. trabajadores y los derechos de los consumidores.

-COSMOS. Se trata de una norma privada europea creada por ECOCERT que ha dedicado más de 10 años a trabajar en el proyecto de armonización de las normas sobre cosméticos junto con sus socios europeos, que son el BDIH (Alemania), la SoilAssociation (Reino Unido), ICEA (Italia) y COSMEBIO (Francia).La norma COSMOS lanzada en 2011, es el fruto de este trabajo de armonización y está destinada a reemplazar las certificaciones existentes. Para lograrlo, se ha establecido que, a partir del 1 de enero de 2017, todo nuevo producto presentado por alguno de sus clientes deberá ser certificado de conformidad con la norma COSMOS. Los productos ya certificados podrán conservar su certificación (ECOCERT, ICEA…).

Los mejores protectores solares para bebés, embarazadas y familias con peques del mercado.

Para los bebés, embarazadas con o sin pieles atópicas y cualquier persona con piel atópica o problemas de piel recomiendo la gama de solares de Alphanova Bebé con certificado ECOCERT.

Para las familias que prefieren usar el mismo solar y no tienen pieles atópicas recomiendo la gama de solares de Organii con certificado ICEA.

Puedes encontrarlos aquí.